El día en que la televisión murió
El viernes 2 de abril de este año se completó la migración de las emisiones de televisión desde el formato analógico al digital (TDT). Este cambio, que todos los españoles lo hemos visto producirse lentamente en los últimos 2 años, va a significar mucho más que poder disponer de más canales y multiplicar la oferta de contenidos. El sector de la televisión ha entrado en un camino de no retorno que va a derivar en la reorganización del sector y en la desaparición de algunas de las principales empresas.
Pero la amenaza no proviene de esta migración a la TDT, sino del cambio conceptual que supone que media España se haya acostumbrado a zappear con un mando distinto al del televisor, el del sintonizador de TDT.
Según un estudio de iSuppli, en enero de 2010, en Estados Unidos, un 27% de los televisores vendidos incorporaban algún tipo de conexión a Internet para consumir contenidos. Probablemente, cuando usted esté leyendo estas líneas, Google haya presentado ya una plataforma llamada Google TV que pretende que nuestros televisores de forma directa o indirecta (mediante un descodificador) puedan conectarse a Internet para consumir contenidos y aplicaciones. Me decepcionaría si Apple no entra en este mercado en los próximos 12 meses.
La televisión que nos proponen estas plataformas conectadas a Internet es bajo demanda y con una oferta de contenidos que tiende al infinito. Cualquier persona, empresa o productor de contenidos podrá distribuir y comercializar sus contenidos en estas plataformas, sin más intermediarios.
Si contamos que Google es ya actualmente el principal soporte de publicidad mundial y que Apple es uno de los principales comercializadores de contenidos de pago en Internet mediante iTunes, la ecuación se resuelve rápido.
En un mercado globalizado, sin fronteras y con grandes actores, ¿en qué posición quedan gran parte de los implicados en la actual cadena de valor? ¿Podrán competir las cadenas de televisión en este entorno? ¿Continuarán siendo las destinatarias de la inversión publicitaria o simplemente producirán contenidos que comercializarán a revenue-share con Google, Apple o cualquier otro? ¿Cómo afectarán estos cambios a las estrategias de comunicación de los departamentos de comunicación y marketing?
Si pensamos que todo está lejos, recordemos que ya nos han acostumbrado a utilizar un sintonizador de TDT y que la penetración de los discos multimedia es elevada. Que estos dispositivos incorporen conexión a estos servicios a través de Internet es cuestión de meses.
Desde Lavinia, como actores en el ámbito de la televisión y de la interactividad ofrecemos consejo y asesoramiento a nuestros clientes en este cambio de paradigma. Seguimos esta evolución con expectativa, observando cómo se abren ventanas de oportunidad para empresas, marcas, medios e instituciones.
Podemos asegurar que en los próximos años nos esperan grandes retos para todos aquellos que de una forma u otra estamos involucrados en el sector de la Comunicación.
NOTA: Artículo publicado en la Memoria Anual de la Confederación Española de Directivos y Ejecutivos (CEDE) como representante de Lavinia Interactiva en calidad de patrocinadores.