La elección del Prius fue dificil, y fue más racional que emocional. Pero estoy satisfecho. Ha cumplido completamente mis espectativas: es cómodo y excitante de conducir.
Además he descubierto algo que no esperaba: que sea híbrido y contamine menos me hace sentir bien.
La sensación de circular por Barcelona en modo totalmente eléctrico, sin ruido, es fascinante. Incluso me apetece apagar la ràdio y sentir el silencio. Me gusta ver a la gente cuando se gira al pasar en silencio(!).
